Dónde suele aparecer esta fragilidad
Esta fragilidad aparece en procesos sometidos a presión de calendario, negociación acelerada, tensiones internas, expectativas externas o temor a perder una oportunidad. También aparece cuando una organización siente que quedarse quieta sería peor que avanzar, y empieza a tratar el movimiento como prueba de criterio.
Se ve con frecuencia en procesos de financiación, alianzas, transacciones, sucesiones, salidas patrimoniales o reorganizaciones que entran en fase de ejecución sin haber consolidado todavía una comprensión suficientemente rigurosa del caso. El cierre empieza a parecer inevitable simplemente porque el proceso ya tomó velocidad.
Otra confusión frecuente consiste en pensar que comprender mejor siempre retrasa. A veces ocurre exactamente lo contrario: evitar un cierre prematuro es lo que impide una corrección mucho más costosa después.