Existe para determinar si el problema está bien
formulado, si el caso encaja con el alcance
permitido y si tiene sentido avanzar hacia un
proceso más estructurado. En muchos casos, una
buena conversación inicial no conduce de
inmediato a una relación profesional. Conduce
primero a una delimitación más clara. Y eso, por
sí solo, ya es valioso.
No toda decisión requiere más información.
Algunas exigen una mejor estructura. Y, antes de
eso, una comprensión más precisa de lo que
realmente está en juego.
Cuando una decisión exige análisis serio,
comparación de alternativas y una lectura
independiente, conviene revisarla con mayor
criterio.