Una necesidad de recursos puede ser, en realidad, una decisión sobre estructura de capital.
Una tensión entre socios puede esconder un problema de control, gobierno o salida.
Una inquietud patrimonial puede depender de la relación entre empresa, familia, liquidez y continuidad.
Una transición profesional puede modificar al mismo tiempo autoridad, participación, patrimonio y sucesión.
Por eso no siempre conviene comenzar preguntando qué servicio se necesita.
Conviene comenzar preguntando qué está realmente en juego.