Dónde suele aparecer esta fragilidad
Esta fragilidad aparece con frecuencia en organizaciones que buscan profesionalizarse, prepararse para crecer, ordenar una sucesión o mejorar su presentación institucional frente a terceros.
También aparece en empresas familiares que incorporan juntas como respuesta a tensiones internas, en compañías donde la gestión se ha vuelto más compleja, o en estructuras donde se espera que la junta discipline decisiones que en realidad siguen tomándose por fuera de ella. En todos esos casos, la pregunta no es solo si existe una junta. La pregunta es si esa junta opera sobre funciones, reglas y flujos de información suficientemente claros.
También se interpreta mal el hecho de que la junta exista formalmente. Su sola existencia no dice nada concluyente sobre la calidad de sus decisiones, la pertinencia de su intervención o la autoridad real que tiene dentro del sistema.